La Vida Es Una Lucha Diaria
- 24 oct 2018
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Yo nací en 1940, tengo 78 años. Desde 1975 trabajo en la plaza de Fontibón. Yo le tenía miedo a trabajar en la plaza porque la gente era muy grosera, si uno no compraba lo insultaban. Cuando llegué a esta plaza lloraba, no sabía nada y si intentaba preguntarles a las vendedoras vecinas respondían horrible, me decían Misia pelos. Toda esa gente grosera ya se han muerto.
La plaza está muy civilizada ahora, dan capacitación de atención al cliente... Uno ya va volviéndose como guerrero, sacando cuero duro porque uno no se debe dejar de la gente. La esquina era el basurero, la traían en furgones lo colocaban de lado a lado, allá hicieron una rampla, y no sé si mija conocería las canecas, que recogían toda la basura y las arrastraban en carretilla y las regaban adentro. Eso fue una lucha, traían muertos, traían niños, aparecía todo eso en los furgones.
Yo trabajaba por allá en la otra salida y cuando llegué habían sacado a una señora de una casa o del cementerio, no sé, y estaba como disecada, ¡ayy! ¡jamás se me olvida! Ella ya tendría unos dos o tres años de muerta pero entonces estaba como disecada y tenía el cabello largo y mono, era alta la señora, como una muchacha de por ahí 30 años, joven. Esto era un basurero y luchamos mucho para que lo quitaran. ¿Si ha visto la rampa donde hoy en día es la biblioteca el Tintal? Todo eso la hicieron con la basura procesada y allá alcanzaron a llevar basura esos de la Edis, porque esto era de la Edis.
Yo quedé viuda jovencita, a los 31 años y con 5 hijos. Trabajé en una fábrica 10 años y en todo lo que podía, restaurantes, tiendas… luego entré a la plaza. Mis hijos a la plaza venían una vez que otra, pero no mucho. El mayor murió, hace 23 años, en un partido. Lo asfixiaron. Lo encontramos muerto y esa muerte quedó así.
La menor de las peladas se me fue pa` España. Hace rato se caso y no le ha ido tan bien con el esposo, y hace un mes se fue a España. El 19 hizo un mes que se fue con el niño chiquito que tiene 8 años. Si le va bien de pronto se radique, pero por ahí en una año. Quien sabe qué pensara mi chinita.
Las dos mayores, una tiene el esposo enfermo, ya hace como tres años lo operaron del corazón y ha seguido enfermo, enfermo, no puede trabajar ni hacer nada y hace como tres meses lo operaron y le dio una hernia de retención de líquidos, y él es joven, tiene como 51, es joven pero a ella le toca trabajar para pagar el arriendo, para el estudio de los muchachos. Tiene dos peladas estudiando. Ella trabajaba por allá en Salitre.
Y la mayor, ella con su hogar, tiene dos hijos hombres, uno está en la universidad y ambos estudian. Yo vivo con los hijos mayores de mi hija que se fue a España, ellos ya tienen más de treinta.
Con el otro fue más duro, las niñas por ahí jugando se enamoraban de ellos y él ya quería conseguir amiguitos y se los llevaban por allá en carretillas, ya quería dejarse el pelo largo, quería ponerse arete y yo le dije: si usted se pone arete lo dejo dormir y se lo quito con todo y oído. Porque antes era como un escándalo que los chinos se fueran a poner aretes pero uno por amenazarles era como exagerado porque uno que va a ser capaz de hacer eso.
Yo pensaba qué hacer con mi chino, a mi me daba miedo que mi hijo me fuera a coger la droga, me fuera a coger malas costumbres, algo, uno de mamá piensa mucho en los hijos y gracias a dios, bien.
Unas familiares se lo llevaron por allá cerca al matadero, donde unos familiares del muchacho, tenía por ahí 11 años, se lo llevó un amigo y ese día y noche yo y llore…, por aquí y por allá buscando al chino. Noo, eso ya empezar a coger amigos…, entonces hice todo el sacrificio y lo metí a un colegio militar Liceo Fernández, allá estudió y salió bien, salió con su libreta. Los primeros días le dije trabaje en lo que sea. Un yerno de una señora que trabaja en las flores le escuché que dijo que el hijo estaba trabajando, yo le pregunté: ¿usted está trabajando? Me dijo, sí, en Postobón. ¿Será que me reciben allá a mi hijo? Él tiene el bachillerato y tiene la libreta y todo, entonces me dijo, bueno yo voy a hablar. Lo recibieron como ayudante y ahí aprendió a manejar un camión, ya fue el duro en trabajar y todo. Allá trabajó 17 años, tuvo un problema por ahí y se salió. Luego estuvo en Coca-Cola y ahí tuvo su casita a punta de darle moral.
Yo siempre espere que mis hijos estudiaran y se los decía, porque si yo fuera estudiada sería otra y eso esperaba de mis hijos, y así han pasado por de todo, contabilidad y comercio, diseños y modas, tarjetería, salón de belleza…
A mis hermanos le dieron buen estudio y a las mujeres no. Ellos decían que eso era perder la plata que luego se iban con el marido, y yo creo que por eso uno creció con mucho resentimiento. Nosotros crecimos en una isla de Fúquene y ya cuando faltaron mis padres quedaron mis hermanos y el gobierno se las quitó. Eso fue por ahí en el 48, por ahí.
Yo tengo deuda en el banco, porque acá vinieron a abrirnos un crédito sin decir que la deuda iba creciendo con el tiempo. Acá cada vez se gana menos, estoy pagando el arriendo, me ayudan a pagar los servicios. Seria feliz teniendo mi casita, una casita me haría estar tranquila y sentirme feliz.
Esa es mi vida mija…

































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